EL HOMBRE NUEVO DEL FUTURO (IX), por Eladio Chávarri filósofo [1952-2002] en estudio y comentario de Baldomero López Carrera, filósofo.
-Partes anteriores en nº 82, nº 83, nº 84, nº 85, nº 86, nº 87, nº 88 y nº 89-
Son los propios contravalores biopsíquicos y económicos los que forman el primer gran grupo de deterioros vitales.
El primer ejemplo se refiere a los linchamientos personales de vida orgánica, a las tremendas densidades de muerte que ha producido el siglo XX y que continúan ocurriendo en el XXI.
El segundo ejemplo de sufrimiento arraigado tiene que ver con la violencia generalizada, que ejerce una presión entitativa desmedida sobre todos los seres no hechos, hechos y transformados por nosotros.
Tal presión tiene sus raíces en
la explotación sin medida que sufre
cada uno de ellos, porque todos los seres, incluido el ser humano, hemos sido
reducidos por el HPC a la categoría de simple mercancía. Todos los constituyentes de nuestra forma de vida están
sometidos a esta inhumana violencia, que adopta los modos y figuras más
peculiares. Las violencias no son otra cosa que deterioros de los seres. Por eso la paz –mejor “pacificación”– debe ser
entendida como la dignificación de cualquier deterioro humano, ya sea
biopsíquico, cognitivo, económico, estético, ético, lúdico, religioso o
sociopolítico.
El segundo gran grupo de deterioros vitales proviene de la mutua conjunción de contravalores biopsíquicos y económicos del HPC.
Pongo también dos ejemplos de importantes sufrimientos arraigados producidos por esta conjunción.
El primero se refiere a las existencias deprimidas.
Las existencias deprimidas preguntan si ha merecido la pena superar tanto límite de la naturaleza para tener que caer finalmente en una situación tan penosa, peor que la de los animales.
El segundo ejemplo de estos sufrimientos arraigados específicos se
refiere a los millones de personas sometidas
a la condición de parados: no tienen dinero para conseguir lo que es núcleo
de nuestra forma de ser.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Se ruega NO COMENTAR COMO "ANÓNIMO"