11 españolas supervivientes del campo de concentración de Ravensbrúck (I), por BBCNews y A. Fernández García
En la localidad alemana de Ravensbrück,
a 90 kilómetros de Berlín, los nazis hicieron construir en 1939 el único campo de
concentración destinado exclusivamente a mujeres.
Ravensbrück significa en alemán "puente
de los cuervos", y en aquel campo de concentración se escuchaba siempre el
graznido de esos pájaros negros, que acudían al lugar atraídos por el olor a carne
quemada que salía de sus cuatro hornos crematorios.
Aunque transcurrido un tiempo la mayoría
de mujeres que entraban en Ravensbrück eran trasladadas a otros campos, unas
50.000 prisioneras perecieron allí a causa de las durísimas condiciones a las que
estaban sometidas y otras 2.200 fueron asesinadas en sus cámaras de gas.
En total, unas 132.000 mujeres procedentes
de 40 países padecieron humillaciones y atrocidades varias durante su estancia en
el campo de concentración de Ravensbrück. Entre ellas, un grupo de 400 españolas.
La escritora y periodista española
Mónica G. Álvarez, que lleva una década dedicada a la investigación del Holocausto
y tiene varios libros sobre ese tema, ha reconstruido la historia de once españolas
que llegaron a Ravensbrück a causa de su lucha por la libertad, que padecieron ese
infierno y lograron sobrevivir.
En "Noche y niebla en los
campos nazis" (editorial Espasa), aparecen mujeres excepcionales como
Olvido Fanjul Camín, Elisa Garrido Gracia, Neus Català Pallejà, Braulia Cánovas
Mulero, Alfonsina Bueno Vela, Elisa Ricol López, Constanza Martínez Prieto, Mercedes
Nuñez Targa, Conchita Grangé Beleta, Lola García Echevarrieta y Violeta Friedman.
"Aquellas mujeres fueron capturadas
tras luchar en España contra el fascismo y huir principalmente a Francia para participar
en la Resistencia como miembros destacados. Su función fue fundamental para que
sus camaradas masculinos pudieran operar", destaca Álvarez.
"En su lucha no les hizo falta empuñar un arma, pero
sí saber combinar una vida cotidiana que les permitiera pasar desapercibidas con
la complejidad de trabajar en la Resistencia".
![]() |
| Ficha policial de Costanza Martínez Prieto al ser detenida en Nantes en 1942 |
![]() |
| Carnet de una de las mujeres deportadas |
"No eran espías, tenían trabajos
normales y corrientes y pasaban información cuando obtenían algo, hacían de correos,
ocultaban en sus casas a enemigos de Hitler o hacían labores de mecanógrafas y escribían
a máquina la documentación primordial para la Resistencia", resalta la
periodista.
(continuará)


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Se ruega NO COMENTAR COMO "ANÓNIMO"