viernes, 22 de diciembre de 2017

ECO 38. Un gran pulmón en la región

UN GRAN PULMÓN DE LA REGIÓN, por A.F.García

Eso es la Sierra de Espuña. No es que sea la mayor masa forestal, porque probablemente la supere la del verde Noroeste, sino porque la de Espuña está más al alcance de la población, más de un millón de personas en un radio máximo de 100km.


Lo que hoy es una masa forestal de más 20.000 hectáreas avanzaba desertificándose tal como se puede apreciar en su zona oriental. Entre los que se preocuparon por esa evolución del suelo destacó sobremanera Ricardo Codorníu Starico. El “apóstol del árbol” nació en Cartagena en 1846, como ingeniero de montes y máximo responsable de Dirección Hidrográfica Forestal y jefe de inspecciones forestales, asumió la regeneración de esta sierra ya iniciada. Progenitor de una descendencia numerosa, entre la que se encuentra su nieto materno Juan de la Cierva Codorníu, murió en Murcia en 1923. Hombre bondadoso, altruista, amante de la naturaleza, especialmente el árbol, el bosque y los pájaros, desarrolló una intensa labor didáctica sobre ello en conferencias, publicaciones… que mereció distinciones de Alfonso XII y felicitaciones del papa Benedicto XV.

Se estudió el terreno y se elaboró un amplio proyecto de regeneración del suelo.
Lo primero fue preparar el terreno para amortiguar o evitar los aluviones y torrentes y dejarlo en situación de recibir las plantas. Estas se preparaban paralelamente recogiendo semillas y haciendo viveros de árboles y arbustos autóctonos de la flora mediterránea. Actualmente, este parque natural está dotado de casi un millar de especies vegetales de las que al menos 28 se pueden catalogar como raras. En este medio se han venido a cobijar una gran variedad de especies animales, entre ellas unos doscientos vertebrados, varias decenas de mariposas, como el 70% de la Región.


El Centro de Interpretación Ricardo Codorníu, en la foto, merece ser visitado, como lo está siendo a diario, salvo los lunes. Lo atiende un personal joven, muy convencido de su buena labor. Este gran parque natural está siendo visitado por gentes de muy variada procedencia, amantes de la naturaleza, la belleza, la tranquilidad y el sano aire que se respira. La pluviosidad casi dobla el promedio de la Región y la masa boscosa da frescor al ambiente permitiendo disfrutar de sus abundantes rutas de senderismo.

ECO 38. La cinetosis

LA CINETOSIS, por F.Ramos

Los mareos que se producen en algunas personas durante los viajes, bien sean en autobuses, en turismos, trenes, aviones o barcos, son debidos a que la persona siente una discordancia entre lo que siente y lo que ve. A esta sensación, que aunque parezca raro, es frecuente, en términos médicos se llama cinetosis.

¿Por qué se produce?
Este hecho se produce porque hay una alteración en la integración de la información que recibimos a través del sistema visual, el sistema vestibular periférico (oído) y el sistema propioceptivo (informa al organismo de la posición de los músculos, interviene en el desarrollo del esquema corporal y en la relación de éste con el espacio, actuando en el control del equilibrio), cuando nuestro cuerpo está en movimiento. Si esta información no concuerda o encaja, se produce el mareo.

Los viajes en estas personas se hacen desagradables e incluso rehúsan viajar para no pasar un mal trago durante el trayecto. Para evitar esto se pueden poner en marcha una serie de MEDIDAS:

1.-Mantener una postura erguida y tratar de mirar al frente. Cuando se mira dentro del vehículo, el cerebro tiende a pensar que la persona está quieta. Esa disonancia entre lo que percibimos y lo que en realidad está ocurriendo puede desencadenar en mareos.

2. Evitar comidas copiosas o el consumo de alcohol antes de viajar, pero tampoco es recomendable viajar en ayunas; es mejor ingerir algo sólido, aunque ligero.

3. No mantener la vista fija en un punto. Evitar leer ya sea un libro, la tablet o el móvil. Cuando se lee, el cerebro recibe información de que se está quieto, aunque la realidad que se percibe a nivel sensorial (curvas, parones o acelerones…) sea que se está en movimiento. Esta incoherencia puede provocar cinetosis.

4. Elegir las zonas de menor movimiento dentro del vehículo. En el autobús es recomendable ir en la parte delantera; en el barco, en la zona del medio o en la cubierta; y en el avión, cerca de las alas.

5. Permanecer en un sitio ventilado, si no es posible abrir la ventanilla colocar el aire acondicionado o bien si se está en un barco, salir a cubierta.


6. Utilizar un fármaco antes de iniciar el viaje, como la “Biodramina”. 

ECO 38. Caminante, mira al andar

CAMINANTE, MIRA AL ANDAR, por Eva Sevilla Cervantes

Nos encontramos con esta planta correteando por Bocaoria en pleno agosto, con un sol de justicia y rozando los cuarenta grados. Me llamó la atención una flor amarilla de aspecto delicado que destacaba entre las hierbas calcinadas por el calor, me acerqué y descubrí una preciosa amapola de cuatro pétalos, le hice fotos y cuando volví a casa la busqué en internet. Mi sorpresa fue tal que no dudé en redactar esto que estáis leyendo. Merece la pena.

Glaucium flavum: planta perenne mediterránea, no pasa de medio metro de altura, hojas carnosas y tallos con pelillos, cuando se corta fluye un látex blanquecino muy irritante y además, está catalogada como vulnerable con lo cual, es una especie protegida. No podemos cortarla ni llevarla a casa y menos si hay niños porque toda ella es tóxica. Vamos a ver; que para utilizarla hay que saber muy bien lo que se hace, porque de ella se extraen sustancias tan importantes como la codeína, la morfina, opio y la superadictiva heroína. "¡Casi nada!". La amapola marina que la llaman por aquí, era mano de santo para quitar verrugas, las cataratas se reducían, la tos se suavizaba y muchos otros usos que han culminado en el estudio de sus principios activos en la lucha contra varios tipos de cáncer ya probados en ratones de laboratorio,… ¡ y funcionan!.



Los tratamientos eran diversos y las brujas de antaño en sus rituales mágicos la utilizaban para hacer filtros de amor. En conclusión, otro tesoro que esconde Bocaoria. Cuando salgáis al monte, al caminar, ¡mirad y ved! Siempre tendréis la posibilidad de encontrar algo que os llame la atención y descubrir algo interesante. Muchos pasan por la vida sin ver más allá de sus narices y es una pena, porque la naturaleza nos sorprende continuamente, y no nos pide nada a cambio. "Generosa ella... sí".

ECO 38. Diccionario Murciano Parte V (E)

Diccionario MURCIANO    Parte V    (E),  por Paco Acosta

Publicaciones anteriores: A-Be, -Boletín nº 34-; Bo-Cap, -Boletín nº 35-; Car-Cu,-Boletín nº 36-; CHa- D, -Boletín nº 37-. Hacer click en el nº de boletín para acceder a ellas.


EMPERRARSE: Mantenerse uno en sus argumentos; Continuar en algo a pesar de las dificultades.
EMPERIFOLLARSE: Arreglarse para salir.
ENCANARSE: Acelerarse. Por extensión ir en aumento el disgusto.
ENDEÑARSE: Dañarse, inflamarse. “Tiene un dedo endeñao (por endeñado)”.
ENFOLLINARSE: Emborracharse.
ENFURRUÑARSE: Disgustarse, enfadarse.
ENJUGASCARSE: Enfrascarse los niños en el juego, sin poner atención a lo que tienen que hacer o lo que les rodea.
ENLESTIRSE: Terminar lo que se está haciendo. Desocuparse.
ENREVEJÍO (por ENREVEJIDO): Escuchimizado, encanijado, desnutrido.
ENROBINAR: Oxidar, cubrirse de herrumbre.
ENTRAPIZARSE: Cubrirse de polvo la ropa, de manera que no pueda limpiarse completamente, a pesar de ser bien cepillada.
ESCARCULLAR: Inquirir, investigar, averiguar, buscar en un lugar revolviéndolo todo.
ESCLAFAR: Estrellar.
ESJALICHAO o DESJALICHAO: Desaliñado, mal vestido.
ESMANGUILLAO (por DESMANGUILLADO): Se dice de una silla (o similar) que se mueve y no tiene la suficiente estabilidad para sentarse. Por extensión: cualquier objeto sin la adecuada firmeza.
ESPAVORIZARSE: Despejarse; Mejorar visiblemente.
ESPERTUGÁ: Movimiento repentino brusco. Por extensión, Irse rápidamente (sin indicarlo) de un sitio. “Ha dado una espertugá”.
ESPÍRITU DE SAL: Salfumán. Ácido clorhídrico.
ESPOLSADOR o ESPULSADOR: Palo con un atado de cintas de tela en un extremo, con el que se sacude el polvo de ropas, muebles y paredes.
ESTUFÍO (por ESTUFIDO): Demostración de disgusto, incluso de palabra, con la que se pretende alejar al que está molestando. “Cuando nos acercamos, nos dio un buen estufido”.
ESTURREAR: Desordenar. “Todo estaba esturreado”.


                                       (Continuará)


ECO 38. Redención de cautivos en Cartagena (y IV)

REDENCIÓN DE CAUTIVOS EN CARTAGENA, por Cándido Román Cervantes

(Continuación)      (pasar a la parte I)   (pasar a la parte II)   (pasar a la parte III)

Escrito del capital Gerónimo Regalli: “que fui con mi navío a la ciudad de Argel a redimir cautivos cristianos con los Padres Redentores de la Orden de la Santísima Trinidad de las Provincias de Castilla y Andalucía. Hecha la redención, llegué al puerto de Cartagena el 29 de noviembre de 1679. Que por presumir que había enfermedad contagiosa yo y la gente de mi navío fuimos obligados a pasar cuarentena y porque hace hoy 38 días, que habiéndose hecho reconocimientos varios y al no hallarse nada se manda haber cumplida dicha cuarentena, admitiéndome a comercio que se me entregue la patente limpia, para hacer mi viaje de las partes de donde estoy de partida, pido justicia.”

5-1-1680 Los médicos y cirujanos emiten informes favorables después de la cuarentena.

7-1-1680 El ultimo escrito es el emitido por los doctores donde se notifica que los padres y resto personal redimido estaban recluidos en las casas episcopales desde el 21 de 12 de 1679, hasta hoy: ”que se ha hecho la purificación diaria de todas las ropas de los susodichos sin haberse omitido ninguna.. por lo que se les autoriza a que salgan de las casas para que sin embarazo, puedan trasladarse a la ciudad y se les admita a comercio y se les devuelvan las ropas que trajesen para que de ella puedan ir libremente a donde les pareciese y lo firmaron….”

Conclusión: la mayor parte de la cuarentena la pasan en el buque, en el puerto (23 días). El barco llega el 29 de noviembre de 1679, el 21 de Diciembre se trasladan a las casas episcopales, y el 7 de enero se les da autorización para circular libremente por la ciudad.

Para terminar quisiera hacer una breve reflexión sobre la figura de los renegados, y traigo a colación una Real Cedula de Felipe II redactada en 1587.
Con el beneplácito del profesor Román Cervantes la transcribiremos en el siguiente Boletín.

Cándido Román Cervantes
es cartagenero y profesor de la Universidad de La Laguna

ECO 38. Virgen de Agosto

VIRGEN DE AGOSTO, por Andrés Pérez García

Hoy, 15 de agosto, celebran los católicos la fiesta religiosa de La Asunción de María a los Cielos. Además de fiesta religiosa, siempre ha tenido una composición lúdica y social. Hasta hace unos años, era uno de los momentos que la gente del interior acudía al mar para disfrutar del agua y aminorar el calor reinante en esos días; también los campesinos aprovechaban la ocasión para refrescar a los animales de arreo. Era una fecha esperada con ansiedad y con ganas, pues entonces no había vacaciones tal como las conocemos hoy. Solamente disfrutaban de la “VARÁ”, el paro o cese de cualquier actividad o faena durante tres días alrededor de la festividad.

Algunos más pudientes alargaban el descanso hasta una semana. La gente de la tierra arreaba con sus carros, convertidos en pequeñas casas que durante ese pequeño período les servían de refugio y de acomodo, pues la instalación de lonas y jarapas, como toldos, les protegían del sol. Los mineros, con tablones y deshechos de madera, improvisaban pequeñas chabolas (precursoras de las célebres barracas), donde pasaban felizmente esos días.

Como es natural, la incomodidad era la tónica dominante, pero poco importaba con tal de bañarse durante todo el día. Las playas del Castellar, Junta los Mares, Bolnuevo y algo las del Rihuete eran las más frecuentadas para esta clase de veraneantes, quedando El Puerto y la Isla como lugares frecuentados por bañistas de diario. El pollo campero, verdadero pollo campero, frito con tomate y pimiento y buen aceite de oliva, hecho como se tiene que hacer: materia de primera calidad y cocinado a fuego lento; posiblemente, uno de los manjares más suculentos de la cocina popular mazarronera, que desgraciadamente hemos perdido. También eran platos preferentes el conejo frito con tomate y pimiento o cocinado al ajillo con patatas. Nunca faltaban unas buenas tortillas de patata, unos buenos arroces de conejo o de pollo hechos allí con leña; carnes y pescado en escabeche, amén de buenos embutidos: morcilla, morcón, longaniza, butifarra y jamón; igualmente se contaba con pescado seco como el bonito, estornino o la melva arreglada en agua y sal. Y, por justicia, hay que mencionar uno de los bienes más preciados de aquella época: un buen pan campero, que a la semana de su cocción estaba igual de bueno. En aquellos días se tiraba la casa por la ventana y nadie se acordaba de la pobreza cotidiana.

La felicidad y la alegría de todos los componentes de la tribu, especialmente de los más pequeños: en cueros estaban todo el día metidos en el agua o los mayores comiendo en familia y platicando entre ellos, es ahora inalcanzable para nosotros. También la gente moza acudía, por la noche al paseo del Puerto, a eso, a pasear, y a tomar agua de limón y horchata de almendras, que eran los helados de moda.

Y como colofón diré que yo tampoco he cumplido con la tradición de pasear y tomar una horchata en el Puerto. Esa noche asistí a un encuentro precioso en La Azohía, donde los buenos amigos de la Asociación Santa Elena nos prepararon una interesante y deliciosa velada, con unas intervenciones interesantes, magníficas y de gran calidad, y donde conocimos a una joven y prometedora poetisa, María Ruiz Gil, que sabe componer cosas como ésta:

Tan cerca de mí

“Me gustan las mañanas del domingo,
salir y sentarme en el suelo del patio
con Linda y Cloe ,
en pijama y despeinada.
Que me choque el sol en la cara…
Me gusta sentir esa calma.
Saber que no tengo que irme lejos para
sentirme feliz.”

ECO 38. Descubre Bello Rincón (Poema)

DESCUBRE BELLO RINCÓN, por La Voz de Bello Rincón

Venía yo por los ochenta
camino de La Azohía
para observar más de cerca
lo que de lejos veía.

Desde Bolnuevo miraba
esta orilla tan rocosa
y en mi alma despertaba
inquietud honda y curiosa
que muy fuerte me impulsaba
a ver vera tan hermosa.

Más de un amante al buceo
me hablara de este lugar
y en mi ánimo el deseo
surgió como germen nuevo
de llegarlo a visitar.

Ya una vivienda lograda,
siempre que había ocasión
España entera cruzaba
y estaba en Bello Rincón.

Si al Cedacero llegaba,
tras un caluroso día
en el Mirador paraba
a contemplar la bahía.

Mas, si de noche viajaba,
llegando al amanecer
siempre me paraba a ver
el Bello Rincón al alba.

Es que de noche y de día
el Rincón impresionaba
a quien conmigo venía;
y tanto de él disfrutaba
que con nostalgia se iba
el día que lo dejaba.

Así las personas todas
que a Bello Rincón vinieron
desde España y desde Europa;
la misma emoción sintieron
viendo esta mar y esta costa,
tranquila, sana y hermosa
que están en ella viviendo
su vida sana y dichosa.

No queremos ni podemos
tales Paramount o Vegas
ni puertos o aeropuertos
que nuestros ingresos merman,
ni esas torres, adefesios,
que afean la bella vera;

no obras de faraones
ruina de ambiciosos planes
que truncan las ilusiones
de tantos justos afanes
en tantos pobres hogares
con congeladas pensiones
y límites salariales.

En La Azohía queremos
como en todo buen lugar
de salud un digno centro,
a donde puedan llegar
cuantos ancianos o enfermos
no se puedan desplazar.

Es necesario y urgente
una cancha deportiva
donde asista aquella gente
de actitud sana y activa.

¿Qué hay para actos culturales
Juntas y celebraciones?
Para los actos sociales
no hay salón en condiciones.
y en nuestro bello paseo,
ciclistas y peatones
evitan los atropellos
con hábiles precauciones,
pues carril no hay para ellos.

Queremos nuestras laderas
vírgenes y al natural
con sus peñas y bancales
su salvaje matorral
de romeros y espartales.
sin construcciones gigantes
que arruinen el natural
encanto de nuestros lares.

Y queremos nuestra costa
con estas rocas y algares
arenas y pedregales.
No queremos otras cosas,
que nos puedan traer males
con palabras generosas
de ofrecer ventajas grandes
y voluntad sospechosa
de ocultar efectos graves.
No queremos otros bienes
que sus bienes naturales.

Y queremos nuestro mar
con su calma o con sus olas,
su corriente natural
sin diques que se las rompan.

Este nuestro bello mar,
el más bello del Levante
envidia del navegante,
que lo viene a visitar
y Bello Rincón llamamos;
cual tesoro hay que guardar
de las ambiciosas manos
que nos pueden engañar
diciendo que progresamos
al realizar su plan;

Si construir les dejamos
arruinan la natural
belleza que disfrutamos;
mantengamos la unidad
sed firmes en voluntad,
y no se lo permitamos.