lunes, 17 de julio de 2023

ECO.73 NUESTRAS LECTURAS: "EL CORAZÓN HELADO"

Nuestras Lecturas: "El corazón helado", por A.F.García


Esta gran novela, inmensa al leerla, larga y densa, empieza con fechas de principios del siglo XX y finaliza con fechas del siglo XXI. Abarca un siglo de la historia de España. La autora no se atreve a calificarla de novela histórica; pero su carga de realismo tal vez pueda superar a la que fuera calificada como tal.

Tenemos que agradecer a nuestra amiga y compañera Tereza habernos facilitado un esquema gráfico de la genealogía de las dos familias, que en su inicio arranca con un Fernández a finales del XIX con nombres de evangelistas: Lucas Fernández y Mateo Fernández, hermanos ¿o primos?.

A ellos se incorpora desde Torrelodones el matrimonio de un ganadero, Benigno Carrión, y una maestra, Teresa González. De sus hijos, Julio y Teresa. Julio desempeña un papel muy especial en toda la narración. Será un hijo suyo, Álvaro Carrión, quien asume, por encargo de la viuda, el papel de narrador y rastreador del relato, ligado en apasionado amor con Raquel Fernández, última del apellido Fernández.

De toda la maraña seleccionaremos momentos claves, que la autora describe con gran realismo, como si lo hubiera visto.

1. Durante la república, ejerce su profesión y empieza una relación con un compañero maestro. El joven Julio, que había visitado la Casa del Pueblo con su madre se hace con la tarjeta de juventudes socialistas y se lleva bien con tal compañero, que le transmite su arte de magia, “las manos son más rápidas que la vista”, les sorprende haciendo el amor. Le produce un gran impacto y reacciona con ostensible falta de respeto a su madre, “puta”, se enfrenta con su amante saliendo mal parado.

2. María Muñoz es miembro de una rica familia olivarera, visita a sus tíos y primos en Madrid, le presentan a Mateo Fernández, ingeniero de caminos, de ascendencia nobiliaria, pero republicano, porque desea la igualdad entre las personas; resultan un matrimonio feliz hasta que el 14 de abril de 1931, en que se proclama la república: una alegría, para esta pareja; una gran contrariedad para sus parientes.

3. Se inicia la Guerra Civil. Los sublevados, pronto se aproximan al suroeste de Madrid, donde se ofrece una heroica resistencia, en la que destacan los hijos de Mateo y María: Mateo, el marido de Paloma, Carlos, e Ignacio, que se destaca en Usera y asciende a capitán con 21 años, que por su juventud no le identifican con la graduación y consigue huir a Francia, mientras Mateo y Carlos, son fusilados tras un juicio sumarísimo. Carlos, desde Aranjuez no encuentra donde cobijarse, se fía de su prima, Mariana Fernández; pero ésta le traiciona y al amanecer un grupo de falange se lo lleva. La carta de amor que este profesor universitario dedica a su bella mujer es un documento amoroso, que ésta guarda como una reliquia y el trauma que no supera en su vida. La pobreza es extrema en Madrid y Almudena nos muestra a María Muñoz que, para su familia, que aún residen en casas palaciegas, prepare albóndigas sin carne y tortillas sin huevos.

4. Hacia Francia pasaron muchos miles, acaso cientos de miles, de los que una parte importante se trasladaron a América Latina. Los que se quedaron, “los indeseables”, fueron hacinados en campos de concentración en playas cercanas del Mediterráneo francés, sin las condiciones de acomodo e higiene deseables, bajo la vigilancia estricta de soldados senegaleses. Llegaría un momento en que grupos solidarios de la izquierda francesa colaborarían con los encerrados en abrir durante la noche pequeños túneles por donde se fugarían entre 10 y 15 personas y cerraban a continuación para que no lo descubrieran dichos guardianes. Esa Francia, ya ocupada, empezó a necesitar de esos españoles como trabajadores y sobre todo combatientes diestros y avezados, que recuperando espacios, pueblos y ciudades del sur desplazando a los ocupantes nazis, antes de que ocurriera el desembarco de Normandía y que la compañía 109 de la división Leclerc sería la primera en entrar en París. El capitán Ignacio Fernández había sido dos veces condecorado. Esto no se había dado a conocer hasta hace pocos años.

5. El joven Julio Carrión, que se traslada a la capital al final de la guerra, porque no desea seguir el trabajo de su padre, ganadero. Como joven avispado, va perfilando su vida con algunas ideas básicas: no estar nunca con los perdedores; a un listo lo puede superar otro más listo. Se hace de falange, seducido por la coherencia de un falangista y se alista para la “División azul”. En el III Reich juran lealtad a Hitler y se desplazan hasta primera línea del frente, junto al río Vòljov, que les separa de las tropas soviéticas.

No tardó en caer herido y realiza su convalecencia en Riga, lejos del campo de batalla, al que ya no volverá, sus superiores le destinan a labores alternativas sin especificar. Cuando intuye que la derrota de Hitler es evidente consigue pasaje de retorno a España como militar. Durante esos años ha cobrado como militar español y como militar alemán, dos nóminas que se ingresaban en la cuenta de su padre. En Orleans se tira del tren con su equipaje cuando arranca a poca velocidad y se cambia de atuendo. Acaba de desertar y se dirige a París, ya liberada.

6. Los supervivientes Fernández Muñoz no tardan en localizarlo en los bares del Barrio Latino, muy frecuentado por los exiliados españoles. Recordando al joven de la Casa del Pueblo, le invitan a su casa, se gana su confianza hasta el punto de encargarle la administración de sus bienes en España con poder notarial. Paloma, la bella roja, cuya foto Álvaro vio entre los objetos personales de su padre, más alta que éste y que calificó como la más bella que vio en su vida. Julio pasó una noche de ensueño con ella con la promesa de despojar a Mariana, la prima que había traicionado a su marido.

7. Llegado a España, va a Torrelodones, muy bien vestido, visita a su padre, comprueba que le ha reservado un pequeño capital, invita y se congracia con los vecinos. Llega a frecuentar a Mariana, que se le ofrece en matrimonio para amparar a Angélica; pero esta precoz adolescente es quien se ofrece en matrimonio a Julio cuando ella sea mayor de edad. Se despide con un beso adelantado el día que abandonan el palacete, desposeídas por Julio, que de esta manera cumple lo que ha prometido a Paloma.

Con los poderes de la familia Fernández Muñoz ofrece sus propiedades en mini subastas en las que él es el único concursante a las mismas ofreciendo simbólicas cantidades por cada una. Sorprendido su amigo falangista, Eugenio Sánchez, de su rápida manera de amasar una fortuna, comenta “eso es robar” a lo que Julio comenta “no me toques los…”

8. Pasados seis años, bella y elegante, Angélica pide ser recibida en el despacho de Julio. En casa hay estrechez, desea trabajar y viene preparada: contabilidad, mecanografía… Julio la sitúa en la recepción y la joven no deja de sorprenderle por su capacidad y brillantez; no tardará en aceptar sus sugerencias para satisfacción de los empleados y mejora de la imagen de la empresa. Es muy hábil: seductora y distante. Llega el momento del matrimonio y le advierte: “Julio, eres un hombre rico; pero no eres un hombre honorable: has mentido, has robado, has estafado…”, pero rechaza el calificativo de patán.

9. Cuando Raquel tiene ocho años y acompaña a su abuelo Ignacio a visitar aquella casa, sabe que lleva una carpeta vieja y le nota inseguro. Allí encuentra una gran familia de la alta burguesía y también nota que la visita de su abuelo les produce inquietud. La señora, de porte distinguido le hace ir a la cocina con sus dos hijos más pequeños, Clara y Álvaro. Meriendan juntos; luego las dos niñas juegan con sus muñecas y Álvaro con su tren. El abuelo espera a Julio que ha ido al fútbol con los hijos mayores. De llegada, se revuelca con sus hijos y les saca las cosquillas. A Raquel la sube en sus rodillas y le da dos chupachups con su juego de magia. La niña, encantada, se lo agradece con un beso. De salida, el abuelo va muy silencioso, se sienta en un banco de la plaza. Raquel lo ve muy triste, que solloza y sólo se oye la expresión “¡qué hijo de puta!”. Le queda muy adentro.

10. La escritora ha realizado un revoltijo con la narración que parece unir en pareja de primos terceros lo que había partido o separado, acaso por azares de la Guerra, a partir de los hermanos Mateo y Lucas Fernández. La aparición de Raquel como ejecutiva de un banco, que al gran Julio le resulta lo más parecido a Paloma y le regala el lujoso ático. No sabemos si Raquel se venga sembrando la inquietud, que le lleva a la tumba, lo que le birla el pelotazo que ella planeaba. Álvaro revive la historia de la familia recuperando la digna imagen de su abuela como una mujer extraordinaria, muy admirada en Torrelodones.

11. Si la brillante y sesuda Angélica Otero Fernández consigue, tal como ofrece a Álvaro, incorporar a Raquel a la familia, sella y cierra un final feliz a una familia en la 4ª generación de su genealogía. 

12. La “división azul”, atravesó el río Vòljov. Un teniente veinteañero, al mando de 32 hombres en seis barcazas inflables cruzó el río, de 200m de anchura, e improvisó una cabeza de puente con sólo dos ametralladoras, causando la admiración de los alemanes. Muy paralelo al capitán Ignacio Fernández.




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