miércoles, 2 de febrero de 2022

ECO.64 POEMA RECIBIDO 14 (de Pablo Neruda)

Poema Recibido 14 (de Pablo Neruda)


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

 Pablo Neruda   [1904-1973]

 

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Durante el confinamiento pusimos en marcha, por e-mail, una cadena de envío de poemas a personas no-conocidas, con la esperanza de recibir también algunos. Este fue uno de los recibidos… En números anteriores ya hemos publicado otros.


ECO.64 HISTORIAS DEL CANTÓN MURCIANO. CARTAGENA SITIADA (III) -EL BOMBARDEO DE LA CIUDAD-

Historias del Cantón Murciano. Cartagena Sitiada (III) -El Bombardeo de la ciudad-, por Paco Acosta 

 

(continuación)

A finales de noviembre de 1873, tras el combate naval de Portmán, las fuerzas sitiadoras ya contaban con 7 baterías operativas, alrededor de Cartagena.

El 24 de noviembre ya “se palpaba” que estaba muy próximo el inicio de un ataque en toda regla. Se habían reforzado los hospitales de sangre, se encontraban preparadas las ambulancias,... Ese mismo día se publicó el último número de El Cantón Murciano, el número 92. Fue la última información que se tuvo, valiosa aunque parcial, de lo que ocurría en el interior de Cartagena. Posiblemente su infraestructura se vio sensiblemente afectada por el ataque.

El bombardeo comenzó en la madrugada del 26 de noviembre de 1873 sin previo aviso y se prolongó hasta el último día del asedio, el 12 de enero de 1874.

Por parte de los cantonales, el fuego fue respondido por los cañones de los castillos de la defensa de Cartagena, con la muy activa colaboración de las fragatas Numancia y Tetuán. Sin embargo sus disparos tuvieron una menor eficacia, dada la dispersión en la que se habían ubicado las fuerzas sitiadoras.

Desde las primeras horas del bombardeo, los botes de las escuadras extranjeras, a la vista de la intensidad del ataque, se encargaron de evacuar a mujeres, niños y ancianos, a los que transportaban a Portman y Escombreras. Los muelles se llenaron de los que querían huir. Abandonaron la ciudad unas cuatrocientas cincuenta personas.

Aunque la precisión de los disparos de los sitiadores era escasa, debido a la gran distancia con que se producían, éstos causaban víctimas entre los vecinos, y día tras día, la ciudad se iba cubriendo de más ruinas.


Los proyectiles afectaron fundamentalmente a la población civil, y aunque produjeron importantes destrozos e incendios en numerosos inmuebles, afectaron muy poco a las fortificaciones y a los castillos.

Tras unos primeros días de intenso bombardeo, (se ha descrito que los disparos de la artillería sitiadora superaron los mil diarios), la moral de los sitiados comenzó a decaer.

La escuadra gubernamental, que había estado ausente de las aguas cartageneras, regresó para intentar un bloqueo por mar. Las escuadras extranjeras evitaron que se hostilizara Cartagena, hasta que no hubiesen sido evacuados las personas y bienes de los súbditos extranjeros que allí residían. No obstante el bloqueo por mar no era posible cerrarlo, porque la escuadra centralista tenía que repostarse de carbón en Alicante, abandonando las costas cartageneras.

Incluso en los momentos en que los centralistas, con todos sus efectivos, trataron impedir el abastecimiento de la ciudad, éste continuaba durante las noches utilizando pequeñas embarcaciones.

El primer día de diciembre embarcaron en el vapor Darro varias familias junto con enfermos y heridos, aquellos que pudieron llegar por su propio pie al embarcadero. Fueron transportados a los buques extranjeros. La presencia de las escuadras extranjeras daba ánimos a los sitiados, pues era garantía de “tener la huida asegurada”.

El 8 de diciembre, una acción de los sitiadores, les permitió cortar el agua de una fuente que abastecía a la ciudad.

Por su parte, los sitiados armaron el vapor Darro, que realizó varias incursiones para conseguir víveres. En una de ellas apresó un falucho que portaba trescientos diez sacos de arroz, cien de cacahuetes y cien quintales de bacalao. En otra ocasión regresó con trescientos carneros que había conseguido en Cabo de Palos. Las escuadras extranjeras protegían a los mercantes de sus respectivos países.

En los siguientes días, los sitiadores concentraron su ataque sobre el castillo de La Atalaya y apenas dispararon contra la plaza. Esto dio confianza a sus habitantes, que regresaron a sus casas, para comprobar los daños que habían sufrido como consecuencia del bombardeo.

El 12 de Diciembre, el general López Domínguez se hace cargo de las fueras sitiadoras, con el encargo de Castelar de conseguir rápidamente, antes del 1 de Enero, la rendición de Cartagena. Para ello puso a su disposición cuantos elementos militares necesitara.

Al día siguiente de su llegada, tras un nuevo intento -fracasado- de negociar la rendición, se dio orden a todas las baterías de reanudar los bombardeos sobre Cartagena.

La voladura de la fragata cantonal Tetuán dentro del puerto de Cartagena (el 30 de diciembre de 1873), posiblemente por un acto de sabotaje interno, pudo suponer el fin de la insurrección, pero, según los analistas, “la tozudez de los elementos mas duros de la intransigencia revolucionaria, impidió una solución pactada”.

Afortunadamente, el polvorín de la Tetuán no llego a incendiarse, pues la ciudad de Cartagena se habría convertido en un montón de ruinas. Las restantes naves de la flota cantonal corrieron grave peligro durante el incendio de la Tetuán; en el puerto estaban ancladas junto a ella la Numancia y la Méndez Núñez.

El 3 de enero, a las siete de la mañana rompieron fuego contra la plaza y sus castillos todas las baterías -en ese momento eran ya nueve-. Los sitiados respondieron con todas las defensas de que disponía, incluidos los cañones de las fragatas, pues tenían que demostrar que estaban dispuestos a pelear hasta el final. Incluso se atrevieron a realizar algunas salidas, que fueron rechazadas.

A esas alturas, una parte de los jefes y oficiales que habían iniciado la revolución habían huido a los montes vecinos. Hasta el final se mantuvieron fieles Antonete Gálvez, el general Contreras, y las fuerzas mandadas por ellos.

 

El Parque de artillería, tras la explosión de 1874

El 6 de enero, a las once de la mañana uno de los proyectiles lanzado contra el Parque de Artillería, había penetrado por una ventana, volando e incendiando un gran repuesto de pólvora. El parque quedó convertido en un montón de ruinas, permaneciendo en pie sólo la pared sur.

Se dijo que la explosión llegó a oírse en Lorca.  Produjo más de cuatrocientas víctimas, quedando muchos enterrados bajo los escombros.

El 9 de enero ambos contendientes veían muy cercano el final de la contienda, pues la situación militar era prácticamente insostenible para los cantonales.

Francia, Alemania o Inglaterra envían embajadas para mediar entre el Cantón y el gobierno central. Comienza la fase de Rendición de Cartagena, que comentaremos en la siguiente entrega.

(continuará)






ECO.64 LA CADENA DEL MIEDO CHINA

 La Cadena del miedo China, por José Luis Mozo

Por mucho incienso que le echemos al modelo occidental de la democracia, no deja de ser obra de hombres y, como tal, con sus imperfecciones. La más notable, que abre la puerta de par en par a sus enemigos, con un aureolado pretexto al que llaman tolerancia, y que en el fondo es otro eslabón en la cadena más destructora de la libertad que se conoce: el miedo.

Cuando mucha gente clama de estupor y escasez ante el devenir de la factura de la luz, pocos de ellos conocen o recuerdan el pistoletazo de salida, la moratoria nuclear de 1984, que desde la astucia política, sin análisis consistente de ingenieros capacitados, se cimentó en el miedo. Dos años después, Chernobyl se tomó como una sólida razón, cuando en realidad se trataba de otra secuencia de desatinos políticos, en este caso soviéticos, destacando la sobrecarga de un reactor que llevaba años reclamando una parada y revisión sin que los técnicos fueran oídos.

Pasaron desde entonces bastantes lustros, sin que faltaran “sustitos”, probablemente el más acusado el efecto dos mil. Se borrarían las cuentas de ahorro de los bancos, se iban a abrir los silos nucleares y disparar sus misiles por todo el planeta… Al final, nada. No critico a quienes adoptaron medidas de prudencia para prevenir el posible desastre, porque la prudencia nunca está de más. Pero la ola del miedo, trajo, como siempre, la resaca de los aprovechados, los salvadores que nos librarían del fin del mundo, que se inflaron los bolsillos.

Y al fin llegamos al susto mayúsculo, el covid chino. Cabe hacer una recapitulación sobre la reciente historia de China. El mundo había hecho desde antiguo patrones de la riqueza a los metales preciosos, en concreto al oro y a la plata. Aparte de su alta densidad y su baja reactividad, por la que pueden encontrarse y conservarse en estado puro, no tienen otro valor que el convencional. Se acepta que son un valor universal y punto. Muchos lo han atribuido también a su escasez, pero esto no es cierto. Precisamente los metales nobles realmente escasos, como el platino o el iridio, han sido rechazados en el patronazgo económico por insuficientes, ya que no pueden crear reservas ni acuñar monedas por su poca cantidad.

En el siglo XIX, este convencionalismo excluyó la plata. El ratio de equivalencia (cantidad de unidades de plata que se necesitan para adquirir una de oro) cae en ese tiempo de 1/10 a 1/33. Grandes naciones, como Alemania y Estados Unidos, se pasan al patrón oro y obvian el de plata. Después de la gran guerra, Inglaterra, acuciada por las deudas, hace lo propio en 1925 para estabilizar su moneda, que había sido la divisa por excelencia. Demasiadas potencias occidentales para pensar que no es un tiro concertado, y sólo puede tener un objetivo, la gran nación del patrón plata: China. Parece desoído el viejo consejo napoleónico de no agitar a China, porque espabilarla sería funesto para Europa. Y. por extensión, para Occidente. En 1935, China es el último de los países en abandonar el patrón plata, tras otros vulnerables como Méjico o Perú. Queda en una situación de bancarrota con millones de hambrientos.

Así llega la gran solución, la revolución maoísta, que logra multiplicar aún más la hambruna bañándola en sangre. En la lucha contra el nacionalismo, se distingue un chino bajito, Deng Xiaoping, que llegó al Partido Comunista Chino desde su formación europea, en París y Moscú. Hombre peligroso porque tiene ideas propias, algo letal para cualquier régimen colectivista. Viendo amenazado su poder absoluto, Mao termina purgándolo. Pero sólo medio año tras fallecer el gran mandarín rojo, es rehabilitado y uno más tarde alcanza el liderazgo de China. La imposibilidad de mantener la convertibilidad del papel moneda en oro acaba también con el patrón oro. El nuevo patrón es el dólar USA. Por aquellos tiempos, la desestalinización (Stalin, el tirano con más crímenes bajo su bota de la historia europea, había muerto en 1953) llevaba ya 20 años de andadura. En la Comunidad Europea intentaba abrirse camino una doctrina denominada eurocomunismo. Básicamente, consistía en mantener el ideario comunista pero eliminando la dictadura como forma de gestión, ajustándose a los cánones de la democracia occidental. Xiaoping tomó buena nota… para hacer exactamente lo contrario. Desmanteló el comunismo y mantuvo la tiranía. Inventó ¡la propiedad privada! Flexibilizó salarios, despidos y contrataciones de trabajadores, además de la fijación de precios. A un guardia rojo, Wei Jingsheng, se le ocurrió decir que faltaba una reforma, la democracia entendida como la apertura del juego político a otros partidos que no fueran el Comunista. La broma le costó 15 años de cárcel. Pero el impulso ilusionante de los cambios llenó de ánimo a la mayoría del pueblo chino, que dio a Xiaoping el sobrenombre de “Arquitecto Principal de la Reforma”. Reinó hasta después de morir. Tras dos años, la Constitución fue reformada para dar paso al “socialismo a la manera china” y tras diez se aprobó por fin (con trece de tormentosos debates previos) la ley de la propiedad privada. Las reformas de Deng Xiaoping iniciaron el despegue de China, que no ha parado aún y que parece acelerarse en lugar de moderarse.

Mientras tanto, la asustada Europa se hunde cada vez más en un infantilismo que le parece protector. La cadena del miedo ha cerrado otro eslabón, el cambio climático. El planeta, al que hay que salvar con una urgencia casi histérica, pasa por fenómenos que ya han sucedido otras veces, aunque parece cierto que en esta ocasión los cambios vienen con más velocidad, a juzgar por las opiniones de científicos creíbles, difíciles de encontrar entre tanta basura como presentan las llamadas redes sociales, donde se permiten a individuos incalificables aconsejar a los adolescentes que beban detergente para entender el daño que le hacen al planeta. Han provocado graves enfermedades y tal vez (no se sabe) alguna muerte. No entiendo cómo no están todos en la cárcel con grilletes más gordos que los de Scrooge en el infierno. El dogma, si no se bucea en teorías más rigurosas, se llama calentamiento global y tiene al planeta camino de una incandescencia uniforme. En el 2050, todos ardiendo. No se considera, por ejemplo, una mayor uniformización de temperaturas en las orillas del Atlántico, donde la oriental es mucho más cálida que la occidental. Bastaría para ello que la alteración de niveles marinos ralentizara la corriente del Golfo. Y los gallegos que ya se han pertrechado de tangas, tendrían que cambiarlos por abrigos de pieles.

¿Y la indignación por la factura de la luz? Ya no existe. Los maestros del miedo dominan a la perfección a las masas. “¿Qué factura? Deberías preocuparte por el gran apagón. De ése no habíamos oído hablar, pero ahí ha surgido en el momento justo. “¡No, por favor, salvador mío! Cóbreme lo que quiera pero no me corte la electricidad.  ¿Existe realmente tal peligro? Estoy tan autorizado a hablar de ello como los maestros de marras, pero nada si me comparo con los verdaderos expertos. Creo que existe un peligro pequeño, aunque real, porque la llamada red eléctrica europea no es tal, sino una yuxtaposición de retales de diferentes edades y orígenes. Y los modelos de generación, resultado del oportunismo político y no del rigor técnico de los especialistas, son inflexibles y difíciles de transformar. Emmanuel Macron ganó las elecciones de Francia con la promesa de reducir su cuota (70%) de generación nuclear, eliminando al menos en el corto plazo 15 reactores. Hoy intenta decir lo contrario, justificándolo por el desarrollo en seguridad y contaminación cero de los reactores de tercera generación de agua presurizada. No olvidan los de pequeña potencia, herederos de los sistemas de propulsión de los viejos submarinos atómicos. ¿Cuánto tiempo le puede costar a Monsieur Macron construir y poner a funcionar una sola de estas unidades, contando con la contestación social y política, las barreras legales, las licencias exigidas, las promesas de “renovables”… ? China quiere iniciar este mismo año la construcción de 40. ¿Cuánto tiempo creen que le costará a China?

Da la impresión que el pueblo llano piensa que la fiebre de las nuevas tecnologías llamadas “limpias” (energía y también, destacadamente, automoción y comunicación) no sólo es beneficiosa sino prácticamente gratuita. Esas tecnologías están produciendo un crecimiento acelerado en el valor de los nuevos metales necesarios, de los que China, país con una dura experiencia histórica en la desvalorización de la plata, parece entender que el valor de los metales preciosos no hay que basarlo en una convención de grandes potencias (léase oro) sino en su utilidad. Tiene ya derechos de propiedad sobre el 87% mundial del antimonio, 85% del galio, 67% del germanio, 57% del indio y extiende sus garras hacia el tantalio africano (y su matriz, el coltán) y hacia el litio boliviano. Todos estos minerales no vendrán, claro está, del presuntuoso primer mundo. No vamos a hacer un agujero en el paisaje porque debajo haya una pegmatita de litio. Mejor plantar un pino encima. Un viejecito arrogante, llamado Trump, les enseño los dientes a los chinos por su veloz avance y de las consecuencias no haremos comentarios. No las sabemos. A otro viejecito más tímido y bonachón, llamado Biden, le han dicho los chinos “De Afganistán a Taiwán ve haciendo las maletas y, si te aburres, discute con Putin”. Y lo ha entendido muy bien. Como entiende las modas que se están implantando en la mal informada opinión pública. Las restricciones en explotaciones mineras en territorio federal, aun se ignora dónde podrán llegar. Los nuevos minerales vendrán del tercer mundo.

Políticos incompetentes, que no saben qué hacer con la empanada que tienen ahora entre manos, nos están organizando el 2050. El decenio en que la islamización de Europa ya deberá haber conquistado, al menos, el 50%. Ha pasado medio siglo desde que Houari Boumédiène, un significado político magrebí de la era moderna, lo profetizó. La emigración en masa y la conquista demográfica. “Los vientres de nuestras mujeres – dijo – nos darán la victoria”.

El plan se estaba ejecutando tal como Boumédiène lo predijo. Hasta que el viejecito arrogante sacó los dientes. El covid no sólo ha llegado para quedarse, sino para cambiar la historia. El nuevo imperio, como el sol, parece que saldrá por oriente.



ECO.64 PROPUESTA DE UN HUMANISMO AXIOLÓGICO (XIV)

 Propuesta de un Humanismo Axiológico (XIV), por Eladio Chávarri, filósofo [1952-2002] en estudio y comentario de Baldomero  López Carrerafilósofo.

 (continuación)

 -Partes anteriores en nº 48, 51, 52, 54, 55, 56, 57, 58, 59, 60, 61, 62 y 63- 



Hay socialidad cuando el otro es indispensable para conservar, aumentar o disminuir en algo vitalidades mías; cuando, asimismo, yo soy imprescindible para conservar, aumentar o disminuir en algo vitalidades del otro; y, por supuesto, cuando nos necesitamos mutuamente para conservar, aumentar o disminuir en algo esas respectivas vitalidades.

Cuando se mira a los seres como valiosos o disvaliosos por la función que desempeñan en las relaciones sociales del hombre con los demás seres humanos, estamos haciendo de dichos seres una valoración sociopolítica.

La dimensión sociopolítica puede subdividirse a su vez en tres variaciones: la de las relaciones sociales propiamente dichas, la de las relaciones legales y las de las relaciones políticas.

El área de las relaciones sociales propiamente dichas se refiere a las personas en cuanto son miembros de un grupo valioso, sea éste la familia, el pueblo, la fábrica, el club, la nación, etc.

El área de las relaciones legales valiosas se refiere a las relaciones sociales que están reguladas por leyes y normas de convivencia. Desde este tipo de valoración, los seres, las conductas, los objetos pueden recibir las valoraciones de «legal–ilegal», «obligatorio–libre», «permitido–prohibido». Las propias leyes se ven como grandes valores o contravalores según que fomenten o no una convivencia aceptable.

La tercera variación se refiere a las relaciones políticas de diversa índole y extensión.



Recordamos como síntesis de lo que llevamos dicho: Los VALORES son simétricamente manifestaciones de VIDA humana y de SER. Los CONTRAVALORES son simétricamente manifestaciones de MUERTE humana y de NO–SER. Los VALORES y los CONTRAVALORES están en el ORIGEN y en el DESARROLLO del SER HUMANO.  No hay nada más PROFUNDO. La axiología y la apaxiología llegan a la RAÍZ de nuestro ser.

Una vez que hemos visto la inmensa cantidad de valores y de contravalores que la especie humana ha ido conquistando a lo largo de su evolución, tenemos que señalar que estos valores no están en una completa anarquía, sino bien organizados por múltiples y variadas relaciones. De entre todas, vamos a escoger tan solo una estructura u organización de los valores y de los contravalores: LA MODALIZACIÓN.

(continuará)


ECO.64 ESTUVIMOS EN "LA ALMOLOYA"

Estuvimos en "La Almoloya", por Paco Acosta 

El pasado 25 de Noviembre fuimos a visitar el Yacimiento arqueológico de La Almoloya.

El yacimiento, excavado desde 2013, ha sacado a la luz un importante asentamiento de la cultura argárica. Sus pobladores lo habitaron durante unos 600 años (entre el 2200 y el 1550 adC) en plena Edad del Bronce.

Se encuentra ubicado en un cerro allanado que constituye un emplazamiento estratégico privilegiado desde el que se divisa una gran parte de la comarca del río Mula. Cuenta con una extensión de casi 4000 m2 y se estima que albergaba a una población de 250 personas.



Se tiene documentada la existencia de este yacimiento desde 1944; a partir de entonces sufrió expoliaciones y no fue hasta 2013 cuando se iniciaron los trabajos de excavación científica.


En nuestra visita, tuvimos como guía a Eva Celdrán, arqueóloga investigadora que ha participado muy activamente en las excavaciones de La Almoloya. Disfruta con su trabajo y disfruta relatándonos sus experiencias “a pie de obra”. Y lo mejor de todo, nos hizo disfrutar a los que “embobados” la escuchábamos mientras recorríamos el yacimiento. Y no se trataba únicamente de “ver” piedras, estructuras de habitaciones, espacios de talleres, cisternas y demás.

Siguiendo sus vivencias en La Almoloya, parecía que éramos nosotros los que estábamos descubriendo tumbas, -creo recordar que se habían encontrado más de 100-, o también éramos nosotros los que nos juntábamos para interpretar cuál podría haber sido la “utilidad” de ese amplio espacio rectangular que superaba en dimensiones a cualquiera de las numerosas habitaciones del poblado, que contaba con una amplia bancada o poyete adosado a sus paredes laterales; y además disponía de una especie de podio, estrado o tribuna elevada que invitaba a pensar que debía ser ocupada por una importante autoridad.


Así, todos “descubrimos” que ese amplio recinto era una Sala de reuniones o audiencias, donde se cree se podían reunir individuos políticamente destacados que trataban asuntos de importancia para la colectividad. Por eso se ha acuñado el eslogan que “este fue el primer parlamento europeo”. La Almoloya está calificado así como uno de los primeros centros de poder y gobierno de la Europa prehistórica.



También Eva nos trasmitió sus emociones cuando el equipo de investigadores descubrió, en 2014, la “tumba principesca”, dentro del edificio del palacio. En ella se encontraba una pareja de alto estado social -“príncipes”- en la que además de múltiples ofrendas funerarias, la mujer portaba una diadema de plata, signo de su importancia y “poder”.


 

No es que “los hallazgos” encontrados en La Almoloya constituyan un “tesoro” espectacular que se componga de numerosas piezas de oro y piedras preciosas. La Almoloya en sí es “un tesoro” que tenemos la dicha de poder disfrutarlo en nuestra región. Junto con el yacimiento de La Bastida forman un conjunto de máxima importancia de la cultura argárica.


Nosotros completamos el día, visitando en el Museo de la Ciudad de Mula, la exposición de los restos de las dos personas encontradas en la denominada tumba principesca, junto con una muestra de joyas, elementos decorativos de diversa índole, armas, utensilios, etc., que se completan con paneles y videos explicativos del yacimiento y su importancia en la sociedad argárica.

 













ECO.64 CAMBIO CLIMÁTICO. NOTA DE PRENSA del IPCC Agosto 2021 (II)

Cambio Climático. Nota de Prensa del IPCC. Agosto 2021  (II)


(continuación)

Todas las regiones se enfrentan a cambios crecientes

Si bien muchas de las características del cambio climático dependen directamente del nivel de calentamiento global, a menudo lo que experimentan las personas es muy distinto de ese promedio mundial. Por ejemplo, el calentamiento en la superficie terrestre es superior al promedio mundial y, particularmente en el Ártico, el calentamiento es más del doble.

El cambio climático ya afecta de múltiples maneras a todas las regiones de la Tierra. Todo aumento del calentamiento exacerbará los cambios que estamos experimentando”, declaró el Copresidente del Grupo de Trabajo I del IPCC, Panmao Zhai.

Las proyecciones del informe indican que en las próximas décadas los cambios climáticos aumentarán en todas las regiones. Según el informe, con un calentamiento global de 1,5 °C, se producirá un aumento de las olas de calor, se alargarán las estaciones cálidas y se acortarán las estaciones frías; mientras que con un calentamiento global de 2 °C los episodios de calor extremo alcanzarían con mayor frecuencia umbrales de tolerancia críticos para la agricultura y la salud.

Sin embargo, no es cuestión únicamente de la temperatura. Como consecuencia del cambio climático, las diferentes regiones experimentan distintos cambios, que se intensificarán si aumenta el calentamiento; en particular, cambios en la humedad y la sequedad, los vientos, la nieve y el hielo, las zonas costeras y los océanos. Por ejemplo:

  • El cambio climático está intensificando el ciclo hidrológico. Esto conlleva una mayor intensidad de las precipitaciones y las inundaciones asociadas, así como unas sequías más intensas en muchas regiones.
  • El cambio climático está afectando a los patrones de precipitación. En las latitudes altas, es probable que aumenten las precipitaciones, mientras que se prevé que disminuyan en gran parte de las regiones subtropicales. Se esperan cambios en las precipitaciones monzónicas, que variarán según la región.
  • Las zonas costeras experimentarán un aumento continuo del nivel del mar a lo largo del siglo XXI, lo que contribuirá a la erosión costera y a que las inundaciones costeras sean más frecuentes y graves en las zonas bajas. Los fenómenos relacionados con el nivel del mar extremo que antiguamente se producían una vez cada 100 años podrían registrarse con una frecuencia anual a finales de este siglo.
  • Un mayor calentamiento amplificará el deshielo del permafrost, así como la pérdida de la capa de nieve estacional, el derretimiento de los glaciares y los mantos de hielo, y la pérdida del hielo marino del Ártico en verano.
  • Los cambios en el océano, como el calentamiento y la acidificación del océano, el aumento de la frecuencia de las olas de calor marinas, y la reducción de los niveles de oxígeno, están claramente relacionados con la influencia humana. Estos cambios afectan tanto a los ecosistemas de los océanos como a las personas que dependen de ellos, y continuarán produciéndose al menos durante el resto del siglo.
  • En el caso de las ciudades, algunos aspectos del cambio climático pueden verse amplificados, en particular el calor (ya que las zonas urbanas suelen ser más cálidas que sus alrededores) y las inundaciones debidas a episodios de precipitaciones intensas y al aumento del nivel del mar en las ciudades costeras.

 

(continuará

ECO.64 NUESTRAS LECTURAS: "KOKORO" y JAPÓN

Nuestras Lecturas:  "Kokoro" y  Japón, por A.F.García

Japón: Archipiélago situado en extremo Oriente. 36º, latitud Norte y 138 longitud Este. Sus islas mayores son Hokkaido, Honshu, Kyushu, Shikoku y otras menores. Su extensión es de unos 372.000 Kms y una población de 126 millones de habitantes, con 340 h por Km cuadrado; era de 36 millones en 1875, a principios de la era Meiji, que comprende el periodo entre 1868 y 1912. Supuso un vertiginoso periodo de adaptación y desarrollo hasta convertirse en una gran potencia industrial y económica, a pesar de estar muy escasa de materias primas.

El 91% de su población es urbana en un país de grandes ciudades. Mantiene la Monarquía Constitucional como forma de gobierno.

En este gran país donde apreciamos unas gentes, unas personas, tan estudiosas, tan trabajadoras, con gran espíritu de superación, que conviven con personas que se torturan con su extrema sensibilidad. Unos y otros tienes un gran sentido del honor, que elevan al pundonor y excesivo sentido de responsabilidad, que en algún caso les lleva al suicidio cuando no alcanzan su reto y se sienten frustrados.

 


 

Soseki, el admirable escritor sitúa la novela al final de la Era Meiji y se encarna en un joven universitario de Tokio, que se siente atraído por un extraño personaje, al que, considerando un sabio, llama Sensei, el maestro.

En un lento proceso de acercamiento de joven a maestro surge una sincera amistad.

En un momento en que el joven asiste a su padre moribundo y no puede acudir al requerimiento de Sensei recibe de éste una amplísima carta, que considera su documento. En ella, con una sinceridad y honestidad fuera de lo común, describe lo que fue su vida, algo que el joven había querido saber.

Sensei se había quedado huérfano con pocos años. Sus padres murieron a la vez de una misma enfermedad contagiosa y él y toda su fortuna habían quedado en manos de un hermano de su padre. El tío, en quien confiaba plenamente el muchacho, lo envió a estudiar a Tokio y ocupó su casa con la excusa de cuidar de ella. Y allí venía él en sus vacaciones.

Al tercer año fue recibido de manera hostil de aquella familia. Visto aquello, el chico se propuso hablar con el tío para saber cómo estaban sus bienes. Comprobó con sorpresa que eran menos de la mitad de lo que había a la muerte de sus padres. La decepción le marcaría de por vida. 

Aun así depositó su capital a plazo fijo y con la mitad de sus intereses podía subsistir en Tokio. Consiguió acomodarse en casa de la viuda de un militar y su hija que le harían sentirse como en familia.

Plan tácito de familia tenían los tres cuando insistió en traer un amigo universitario, desheredado y en estrechez. No esperaba nuestro protagonista que su amigo que presumía de dominar sus emociones y sentimientos con su filosofía y ascética budista le confesara “estar enamorado apasionadamente de la joven de la casa”.

Él no lo estaba menos, pero la tenía tan idealizada que nunca se había atrevido a declarárselo; se bloqueaba. Se fue por el atajo y encontró la manera de pedir a la viuda la mano de su hija, que lógicamente aceptó.

En cambio, no se sintió capaz de hablarlo con la interesada ni con su amigo y por ahí vendrían sus males; “he sido un cobarde toda mi vida”. Pocos días después encontró muerto al amigo. Se había suicidado, dejándole una nota de despedida digna de sus creencias.

Sensei se sentirá siempre responsable de esta muerte y se auto culpará por ello. Una vez al mes irá al cementerio y le pedirá perdón. No deja de preguntarse “¿Por qué?” Solo ve explicable “que fue el conflicto entre sus ideas y la realidad”.

Cuidar a su suegra enferma y a su esposa le hacía sentirse bien.

Cuando aquella fallece su esposa le dice que él es la única persona en quien confiar y apoyarse. Él confiesa no suicidarse por su esposa a quien ama mucho y no quiere dejar sola.

Cuando el general Nogi se suicida después de Meiji, ha esperado 35 años desde la rebelión de Satsuma, el último feudo de los samuráis en Kyushu. Ella bromea al verle afectado “si él, también …”.  Él afirma haberse enterrado en vida, que, sin embargo, dio lugar a un periodo de tranquila felicidad en la pareja.

Aprovecha para escribir en la ausencia de su esposa que ha ido a visitar una tía suya enferma. Dice escribir esto por necesidad imperiosa que ayudará a comprender el ser humano.

Con la mayor honestidad desea presentar lo malo y lo bueno que ha habido en su vida para que los demás tengan la posibilidad de aprender algo.

Yo me pregunto si este pensamiento es la idea que Soseki pone en la pluma de este personaje.

Yo me he deleitado al leer este libro despacio para comprender los pensamientos, sentimientos y emociones de los personajes: su alma. Su prosa sencilla clara, precisa, de frases y párrafos cortos, capítulos breves lo hacen fácil.

Las anotaciones a pie de página ayudan a entender aquellas palabras que no tienen traducción exacta o aquel acontecimiento para el que no conozca bien la historia del país.

Este libro me ha ayudado a conocer un poco más este país y comprender sus gentes.