Derechos Humanos (III), por A.F.García
(Continuación)
En el número anterior, el 62, habíamos llegado a comentar sólo hasta el idioma. Queda el resto de este largo y sustancioso artículo. No sería bueno que siguiera el comentario si no se tuviera delante el resto del texto del Art. 2:
“… religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía”.
Considero que ahora no se dan enfrentamientos en nuestro país por motivos religiosos. Bastantes ha habido en nuestra historia, empeñados nuestros monarcas absolutistas en ser líderes a ultranza de la fe católica y desgastar nuestro país cuando más floreciente estaba. Yo, creyente, no deseo que nadie lo sea a la fuerza. No es así como nos enseñó Cristo.
Luego aparecen “… opinión política …”, “… no se hará distinción alguna fundada en la condición política …”. Sinceramente, siento vergüenza de nuestra clase política.
Hace pocos días ha fallecido Almudena Grandes, una gran figura de nuestras letras; pero no hay unanimidad para un homenaje.
Días atrás, no hubo unanimidad para condenar la violencia de género. Han sido asesinadas 1.118 mujeres en pocos años. Los asesinatos de ETA no llegan a 800; hace diez años que no ocurren y estamos a diario alzando el grito y condenando a quien no condenan los jueces si es que alguien merece condena.
Llevamos más de tres años sin renovar el Órgano Supremo de los jueces, porque no los queremos políticos, pero designamos a los más afines a nuestras ideas. Somos acaso el único país de Europa, donde la oposición no ha hecho causa común con el gobierno para hacer frente a la pandemia y ya entramos en la sexta ola.
La UE ha programado y ha aprobado unos fondos de ayuda para salir de la crisis consecuencia de la pandemia y alguien aprovecha sus encuentros para hablar mal de la situación de España, ¿es ayuda o patriotismo? De verdad, siento vergüenza.
Para terminar, cito el
Artículo 3
“Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”.
Lo hago para insistir que el
primer derecho de la persona es la vida. Si no, díganme ¿piden libertad o
trabajo los muertos?
(continuará)











