sábado, 10 de mayo de 2025

ECO.84 PROGRAMA DIETÉTICO Y DE HÁBITOS SALUDABLES

PROGRAMA DIETÉTICO Y DE HÁBITOS SALUDABLES. por Isabel Raynaud   

MIS COMENTARIOS APLICADOS AL CURSO, por A. Fernández García

Durante el primer trimestre de 2025, este programa de nutrición se ha celebrado en el Local social de la ARDC Torre de Santa Elena, con el objetivo de aportar, a los participantes, herramientas sencillas que permitan abordar un trabajo continuado realizando pequeños esfuerzos encaminados a crear nuevos hábitos nutricionales y cambios de conducta con respecto a la actividad física, estrés, sueño, etc..

La idea es enseñar a comer de otra manera, al tiempo que se aportan una serie de ayudas que contribuyan a que lo que comemos se asimile y utilice de mejor forma por nuestro organismo alejándonos de la enfermedad y haciendo que tengamos mayor bienestar.

En definitiva, pretende producir cambios encaminados a mejorar la salud en todos los aspectos (físico, emocional, etc.) pero también dar valor a la constancia, esfuerzo y disciplina.

Ha sido Impartido por:

Rosa Frasquet

Graduada en nutrición humana y dietética

 

Es un programa completo, con una información total sobre los alimentos, las dietas y los mecanismos complejos del cuerpo humano.

Va dirigido a todos, del más informado al menos.

Se desarrolla en 12 sesiones -1 a la semana-; el curso dura pues 3 meses.

La 1ª sesión empieza por la Dieta mediterránea, que lo dice todo, pasando por las grasas, las fibras, los azúcares, los huesos y articulaciones…

Sigue con la obesidad, el valor de las proteínas, las vitaminas y los minerales.

Para finalizar, se aborda el color de los alimentos, el hambre y la saciedad, saber leer las etiquetas…

Y para terminar, trata ciertas patologías más comunes; alteraciones hormonales, menopausia, infecciones urinarias y vaginales, y la temible próstata.

 

Después de todo eso ¿Tienes ganas de comer?... ¡Buen provecho!



MIS COMENTARIOS APLICADOS AL CURSO

 

1. Dieta mediterránea. La dieta mediterránea se caracteriza por un alto consumo de productos vegetales, como frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales, el uso de aceite de oliva virgen extra como principal fuente de grasa; un consumo moderado de pescado y aves; un bajo consumo de carnes rojas y procesadas; y un consumo moderado de vino tinto durante las comidas, considerando las recomendaciones de salud pública sobre el consumo de alcohol.

2. Hipertensión arterial y el consumo de sal. Por decisión consciente y personal no compro ni consumo sal. Sí es verdad que como chacina de cerdo y especialmente jamón; éste con cierta frecuencia, sin que sea la mayor parte de los días. Tal vez por eso, no tengo tensión arterial.

Según me hace ver mi cardiólogo, y deja que vea la pantalla de su ordenador, volviéndola hacia mí, mientras comenta tiene usted un bombeo de su corazón de entrada y salida como un deportista.

Mi tensión procede de mi cráneo y de mi estrés, por mi trabajo intelectual. Ello me ha acarreado más de un vértigo y de un ictus.

Desde hace más de una docena de años estoy bajo vigilancia médica de un neurólogo, que considero competente. Sigo su tratamiento crónico. No me dice que no trabaje, sino que dosifique mi trabajo. Por mi parte, sé que si cuando estoy estresado salgo a caminar el estrés desaparece. También yo puedo reducir mi situación estresada y mi tensión tal como lo he aprendido de mi quiromasajista Gala Jiménez.

3. Las grasas y su relación con el colesterol. Yo no padezco de colesterol desde que tengo constancia de ello por mis analíticas periódicas hace unos treinta años.

Desde hace años me he comprometido a consumir más comida vegetal que animal y dentro de la animal más pescado que carne.

4. Los azúcares y la diabetes. Yo no consumo azúcar, dulces, ni bollería; sólo alguna galleta maría integral. Por ello, no tengo diabetes; si mi nivel de glucosa, dentro de lo normal, se acerca al límite, es por la cantidad de fruta que tomo.

 

Con esto estoy aplicando a mi persona cuatro de las doce sesiones de dietética y nutrición de nuestra Graduada y Técnico Superior y amiga Rosa Frasquet Pérez.




ECO.84 EL "CHAMBI"

EL "CHAMBI", por Marco A. Santos Brandys

La palabra “chambi” es muy conocida en el Levante en referencia al helado. Pero poca gente conoce su historia y menos aún los que han llegado a conocer el auténtico chambi, ya que desapareció hace años.

 

 


Fueron los americanos quienes inventaron e industrializaron este helado de mantecado entre galleta y galleta de barquillo, al que llamaron “sándwich”. Dado el aumento del turismo americano en la península -particularmente en el Levante- y por tanto, la demanda de estos “sándwiches”, los heladeros incorporaron este nuevo producto en sus carritos, que con el tiempo -posiblemente por deformación fonética- derivó a la palabra “chambi”, un elemento que entusiasma a jóvenes y adultos -a unos por la novedad y el ser golosos y a otros por despertar recuerdos de infancia- con el carrito de los helados o el carro del chambilero.

La palabra chambi, viene como he dicho de la palabra “sándwich”, pero en aquella época, los conocimientos del inglés entre la gente eran mínimos y por deformación, empezó a llamarse así.

Y “chambi” empezó a llamarse al resto de los helados que vendía el chambilero como el cucurucho o la tarrina.




Para hacer el chambi se ideó una pequeña máquina metálica, un molde que incorporaba un muelle, un tirador y un mango, para calcular el grosor del corte de helado dependiendo de la petición del cliente. Se ponía una galleta, se llenaba de helado, se ponía la otra galleta y se servía.




También vendía limonada, horchata y cebada, entre otros productos típicamente veraniegos.

 

Destacaba la ausencia de plástico, pues el chambilero es anterior a su generalización. De ahí que los vasos para las bebidas fuesen de cristal -lo que obligaba a la cliente a tomar su bebida cerca del carro- y que las cucharillas para los helados fuesen de cartón y las pajitas naturales. Si le faltaba helado, el niño que le ayudaba a reponerlo era obsequiado/a con uno gratis.

La desaparición de este oficio tradicional se debió, en parte, a la aparición, venta y popularización de las primeras barras de corte de helado, así como al auge de los negocios de venta fija de helados, que poco a poco fueron sustituyéndolo.

 Hoy día decir que vas a tomar un chambi, es sinónimo al deseo de tomar una cerveza:

- ¿Vamos a tomar un chambi?, decía mi amigo Antonio a sus amigos al lado del Café-Bar.




ECO.84 CAMBIO CLIMÁTICO: EL "NEGOCIO INTERNACIONAL" DE LA CONTAMINACIÓN (y V)

Cambio Climático: El "negocio internacional" de la contaminación (y V)por Paco Acosta


(continuación) 

En el boletín anterior recogía los ejemplos más representativos, a nivel mundial, del Comercio de emisiones. Sin ahondar mucho en ellos, se puede deducir que el tema, en su raíz, es considerado “por todo el mundo” de suma importancia…, pero no hay unanimidad en su forma de implantación, para llegar a conseguir el resultado deseado, con el menor esfuerzo posible… Dicho en forma de refrán, “cómo ponerle el cascabel al gato”.

Pues bien, dada la diversidad de formas de abordarlo, y por supuesto la complejidad de las mismas, en 2007, se fundó la organización denominada ICAP (International Carbon Action Partnership) -en español Asociación Internacional para la Acción contra el Carbono-, con sede en Alemania, como foro internacional cooperativo, que reúne aquellas entidades de gobierno (organismos nacionales, regionales, municipales o supranacionales) que estaban aplicando, o estaban interesados en implantar, Sistemas de Comercio de Emisiones (SCE), y con el objetivo de contribuir a impulsar la cooperación sobre cuestiones vinculadas al cambio climático a escala internacional y la correspondiente política exterior.

Actualmente los objetivos de ICAP, se resumen en:

  Compartir las mejores prácticas y aprender mutuamente de experiencias hechas con el comercio de emisiones.

  Apoyar a los responsables políticos en asuntos de compatibilidad de diseño de comercio de emisiones y en reconocer oportunidades para su establecimiento en un estado temprano.

  Facilitar posibles interconexiones futuras de programas de comercio de emisiones.

  Destacar el papel clave del comercio de emisiones como respuesta efectiva al reto del cambio climático.

    Construir y fortalecer cooperaciones entre gobiernos.

 

ICAP se muestra como una plataforma cooperativa para que los gobiernos debatan sobre los últimos conocimientos y experiencias prácticas sobre el comercio de derechos de emisión.

Desde su creación, con 15 miembros fundadores, ICAP se ha consolidado como un centro de conocimientos sobre el SCE y su composición ha aumentado hasta incluir 34 miembros y 9 observadores.

Miembros:

Alemania, Arizona, Australia, Austria, California, Columbia Británica, la Comisión Europea, Dinamarca, Escocia, España, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Maine, Manitoba, Maryland, Massachusetts, Noruega, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Nueva Zelanda, Ontario, Oregón, Países Bajos, Portugal, el Reino Unido, Québec, Suecia, Suiza, el Gobierno Metropolitano de Tokio, Vermont y el estado de Washington.

Observadores:

Canadá, Chile, Colorado, la República de Corea, Japón, Kazajistán, México, Singapur y Ucrania.

Como se ve abarca representantes de ciudades, provincias y estados, países y hasta un ente supranacional (la UE que incluye además a Islandia, Liechtenstein y Noruega). Esto muestra la diversidad y complejidad que existe con respecto al nivel de gobierno en que pueden aplicarse los SCE. Incluso en países como Alemania y Austria, coexisten varios SCE en vigor, en donde algunas emisiones están cubiertas por el SCE de la UE y otras por el SCE nacional alemán o austriaco. Del mismo modo, el SCE nacional de China cubre actualmente las emisiones del sector energético, mientras que otros proyectos piloto de SCE a nivel de provincias y ciudades regulan las emisiones de otros sectores. En Norteamérica, existen muchos SCE provinciales o estatales, algunos de ellos vinculados a nivel nacional o internacional.


ECO.84 RINCÓN DE LA LECTURA: "LA DUQUESA DE SAGÁN"

RINCÓN DE LA LECTURA: "LA DUQUESA DE SAGÁN", por Kurt Schleicher


Estaba cantado; tras la admiración de Ildefonso Arenas por este influyente personaje histórico, la Duquesa de Sagán -demostrada en su libro dedicado al general Álava, de título “Álava en Waterloo”-, es obvio que iba a dedicarle a ella, a la duquesa, un libro de corte biográfico, su segunda novela histórica. En cierta forma constituye una continuación de aquélla, pues la de Waterloo tiene lugar entre 1814 y 1815 y ésta entre 1836 y 1839, con bastantes personajes históricos comunes (el propio Álava, Wellington, Metternich, el Zar Alejandro, Talleyrand, etc.), sólo que unos cuantos años después y todos más talluditos (Napoleón ya estaba criando malvas).

Si en la primera novela, el “leit motiv” era la batalla de Waterloo más que el propio general, en ésta se centra más en los personajes, tanto en el de la duquesa Wilhelmine o Mina –con los cincuenta ya cumplidos- como prototipo de una mujer avanzada a su tiempo, o como el de una jovencita –Libusche- auténtica protagonista de la novela, a través de la cual penetramos en la personalidad de la duquesa, como protegida de ésta.

Esta muchacha, nacida campesina checa (se supone que es un personaje ficticio) y dotada de talento natural, se va ganando el afecto de la duquesa en su labor de “dama de compañía y secretaria”; en cierta forma va formando su personalidad a la vez que se van creando entre ambos personajes unos lazos afectivos muy marcados. Este hecho es en mi opinión el corazón de la novela, pues las notables características de la duquesa -tan admiradas por Ildefonso- se van trasladando hacia la personalidad de la joven como digna potencial sucesora, aunque los hitos históricos alcanzados por la primera y su influencia en los mandamases de aquélla época gracias a su inteligencia, belleza y –no hay que olvidarlo- su inmensa riqueza (así como la falta de los clásicos escrúpulos e inhibiciones femeninos de entonces), hacían de ella un personaje histórico irrepetible. Hoy se la considera la “causante” de la liga austro-prusiano-rusa contra Napoleón, pues se han conservado abundantes cartas que lo demuestran, extendiendo su influencia incluso a los territorios en los que los jefes de estado se encuentran más desamparados: los dormitorios.

Es como el cuento de la Cenicienta, pero con un ritmo más lento. Libusche llevaba consigo solamente un talento desde su niñez: el ajedrez, que aprendió de su madre. Con este arma y con “el ejemplo” de la duquesa, va arrasando en el entorno masculino (machista en ocasiones) de la época. Este hecho hará que el libro sea especialmente apreciado por parte de las damas, que verán a las dos protagonistas como dos heroínas de épocas pasadas y a la duquesa como un prototipo del ideal femenino para señoras ya menos jóvenes y, sin embargo, aún capaz de cautivar con su sola presencia.

 

Wilhelmine-Katherine, Herzogin von Sagan, por Johann Ender


Wilhelmina de Sagán era, aparte de muy culta e inteligente, extremadamente rica y con una influencia en Europa similar a la de hoy en día de un Bill Gates a nivel mundial. La novela se mueve en un entorno tan fastuoso tal que no existiese otro y hace que el lector también se mueva dentro del mismo, provocando, o bien satisfacción o, por el contrario, envidia. No deja de ser “el mundo de la nobleza y del poder” con todos sus matices, lejano a la mayoría de los mortales; los numerosos viajes de la duquesa (ampliamente descritos en la novela) sólo eran posibles mediante una auténtica caravana de carrozas y séquito, incluyendo guardias ulanos que constituían la “protección” de la duquesa y de los suyos.

En el plano de la crítica, lo primero es volver a constatar el alto nivel del estilo literario de Ildefonso; nos va llevando con soltura en el devenir de la obra como si estuviésemos realmente allí compartiendo nuestros momentos cotidianos con todos esos personajes históricos, bajándolos de su pedestal de los libros de historia. Se nota que el autor ha investigado a fondo, tanto que se pasa un poco de rosca y hace que la retahila de personajes y sus ancestros sean tan innumerables, que no hay quien siga el “who is who” y hay que hacer auténticos esfuerzos para identificar al personaje en cuestión; ya no sabe uno a veces quién se ha casado con quién o incluso reconocerlo en la cama de no-se-sabe-tampoco-ya-quién. Es evidente que los caballeros somos menos cotillas (en teoría, al menos y, en cierta forma, se describen “hechos de revistas del corazón” de personajes históricos de la época); nos cuesta seguir las diversas vicisitudes en las innumerables recepciones, cenas y eventos en los que, aparte de hacer política, también se despellejan los unos a los otros, en particular las incontables damas que se mencionan en la obra. Esto se hace un poco tedioso a veces (no para las señoras, claro). Sin embargo, tengo que destacar que ocasionalmente aparecen peroratas insignes y preclaras, como la explicación que da el general Álava de la triste situación en la España de aquella época con ocasión de una cena de alto nivel, por poner un ejemplo concreto que me ha llamado la atención. A destacar también el ambiente en el que nos sumerge al ser coronada la reina Victoria I de Inglaterra en 1838.

Creo que doña Guillermina de Sagán (su nombre en versión española) debería de salir de su tumba para darle (como poco) un sonoro beso a Ildefonso, viendo el cariño y admiración con el que la trata en la obra; su estilo, sagacidad, belleza picante, cultura, mano izquierda, elegancia, influencia en los hombres y su personalidad incisiva y desinhibida tan poco usual para la época, hacen de ella un personaje singularmente atractivo. Me pregunto si el personaje de la duquesa (y el de Libusche con sus habilidades con el ajedrez) ha sido matizado por la personalidad de Ildefonso o si, por el contrario, es la duquesa la que ha llegado a influir en la del autor… ¡quién sabe!



ECO.84 REFLEXIONES SOBRE LA PASCUA DE RESURRECCIÓN

REFLEXIONES SOBRE LA PASCUA DE RESURRECCIÓN, por A. Fernández García


En la mañana del día de la Pascua de Resurrección falleció el Papa Francisco. Llenó una época que parece un periodo más largo de lo que son esos doce años entre el 13 de marzo de 2013 y el 21 de abril de 2025. Nuestro Papa fue antes Jorge Mario Bergoglio, nacido en Buenos Aires el 13 de diciembre de 1936. Tras la renuncia de Benedicto XVI, fue elegido en la quinta votación del segundo día de cónclave. La anécdota es que un Cardenal brasileño le dijo: “acuérdate de los pobres” y él adoptó el nombre del santo de Asís, San Francisco. En consecuencia, no ha recibido sueldo por su cargo y su pontificado estuvo marcado por la ayuda a los más desfavorecidos y por la austeridad.


Sus comentarios al texto evangelio de cada día del año son una muestra clara de su seguimiento leal a la enseñanza y la vida de Cristo. Veamos el que corresponde a ese Domingo de Resurrección: “La resurrección de Jesús nos dice que a la muerte no le corresponde la última palabra, sino a la vida. Al resucitar al Hijo unigénito Dios Padre ha manifestado plenamente su amor y misericordia por la humanidad de todos los tiempos. Si Cristo ha resucitado, es posible mirar con confianza cada hecho de nuestra existencia, incluso los más difíciles, llenos de angustia e incertidumbre. Este es el mensaje de Pascua que estamos llamados a proclamar con palabras y, sobre todo, con el testimonio de nuestra vida. Que esta noticia resuene en nuestros hogares y en nuestros corazones. ¡Cristo, mi esperanza, ha resucitado!” (13-04-2020).

Empecemos por algunas enseñanzas evangélicas relacionadas con los más desfavorecidos: “no juzguéis para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzguéis seréis juzgados y con la medida con que midáis seréis medidos” (Mt. 7, 1-2).

Basta recordar el Padre Nuestro en “perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. Es triste saber que se dan odios, enemistades, rencillas… entre personas que duran días, años, hasta generaciones y, además, que se considere como una obligación la venganza.

“Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza” (Mt. 8, 20). Con este pasaje Jesús nos hace ver la pobreza con la que Jesús ha venido al mundo y ha vivido hasta su muerte en la Cruz.

“Por tanto, cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque ésta es la Ley y los Profetas” (Mt. 7, 12). Esto es la regla áurea en positivo; haz lo que deseas que te hagan a ti; no es “no hagas lo que no quieres que te hagan”; porque resulta más fácil decir: no hace nada malo. Nos pide que hagamos lo bueno.

Uno de los pasajes más acorde con la palabra y la conducta del Papa Francisco.

“Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará los unos de los otros como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda. Entonces dirá el Rey a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y acudisteis a mi. Entonces los justos le responderán: ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer?; ¿o sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y acudimos a ti? Y el Rey les dirá: En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis. Entonces dirá también a los de su izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no disteis de beber; era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces dirán también éstos: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel y no te asistimos? Y él entonces les responderá: En verdad en verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo. E irán estos a un castigo eterno y los justos a una vida eterna” (Mt. 25, 31-46).

Este sermón de Jesús debe hacernos reflexionar seriamente a los que, pudiendo poder ayudar a los más desfavorecidos por nuestro poder económico, político, del saber… no lo hacemos. Cristo enseñó y mostró en toda su vida una infinita sensibilidad hacia los enfermos y más desfavorecidos. El ya fallecido nuestro papa Francisco ha sido un excelente ejemplo con su austero pontificado, frente a la ya tradicional opulencia de la Jerarquía Eclesiástica.

Frente a ellos multitud de creyentes y no creyentes han entregado su vida al servicio de los más desfavorecidos. Los creyentes han querido ver a Cristo detrás de cada desfavorecido. Los no creyentes, que hacen el bien no quedarán sin recompensa. En la mano del Creador, que dice por boca de Jesús que hasta un vaso de agua que se da… será tenido en cuenta, sabrá cómo recompensar a esas personas.

 

“Jesús se sentó frente al arca del Tesoro y miraba cómo echaba la gente monedas en el arca del Tesoro; muchos ricos echaban mucho. Llegó también una viuda pobre y echó dos moneditas, o sea, una cuarta parte del as. Entonces, llamando a sus discípulos. Les dijo: Os digo de verdad que esta viuda pobre ha echado más que todos los que echan en el arca del Tesoro. Pues todos han echado de lo que les sobraba, ésta, en cambio, ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto poseía, todo lo que tenía para vivir(Mc. 12, 41-44).

Este pasaje evangélico nos muestra claramente que Dios valora más el esfuerzo y el sacrificio de la persona que la cantidad que damos de donativo para el templo y yo estoy convencido que también para ayuda a los más desfavorecidos.

 

“Acercóse uno de los escribas que le había oído y, viendo que les había respondido muy bien, le preguntó; ¿Cuál es el primero de los mandamientos? Jesús le contestó: El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es: amará a tu prójimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que éstos. Le dijo el escriba: Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es el único y que no hay otro fuera de Él, y amarle con todo el corazón con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios. Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios” (Mc. 12, 28-34).

Este pasaje de Marcos recoge la versión hebrea que conocen igualmente el escriba y Jesús: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas, con lo que está claro que la persona debe amar a Dios intensamente y con todas sus facultades; y al prójimo como a sí mismo. El escriba es consciente de que esto vale más que los holocaustos y sacrificios. Eso nos da a entender a hebreos y ahora a los cristianos que ese amor a Dios, Espíritu Omnipotente, vale más que las ceremonias y los ritos.

A esto quiero incorporar el encuentro de Jesús con la samaritana, (Jn. 4, 23,24) “Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad”.

En estas procesiones de Semana Santa vi cómo por el rostro de una mujer corrían lágrimas, fervor religioso.

La pregunta del escriba sobre el primer Mandamiento y su aclaración de que ese Mandamiento vale más que los holocaustos y sacrificios corrobora la declaración de Cristo a la samaritana: “Dios es espíritu, y los que adoran, deben hacerlo en espíritu y verdad”.

La pregunta de este escriba viene a continuación de la respuesta de Jesús al sofisma de los saduceos que, frente a escribas y fariseos no creen en la resurrección, y la presentan inviable.

Si cumplir ese mandamiento vale más que sacrificios y holocaustos, debemos pensar que eso se puede aplicar a esos ritos externos eclesiásticos, si no van acompañados de ese espíritu y creyendo como nos dice el mensaje evangélico y ha defendido el Papa Francisco.

Que el Creador no se queje de los católicos o cristianos como se quejaba de los hebreos por boca de los profetas: “Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí”.



ECO.84 PARA Tí, MI AMOR -poema-

PARA TÍ, MI AMOR -poema-, por Francisco Fernández Carvajal


Para ti mi amor

 

Si yo pudiera tener

una casa con jardín

andaría el mundo entero

y el mejor rosal que hubiera

sin dudarlo plantaría.

 

Con emoción esperaría

a que por fin floreciera

para cortar con mis manos

una rosa para ti.

 

Y cuando abrieras la ventana

su perfume te daría

a cambio de tu sonrisa.

Él feliz se sentiría

igual que me pasa a mí.

 

Yo no sé con qué pagarte

los besos y las caricias

las noches bajo la luna

cuando me dices te quiero

y tus ojos se iluminan

curándome las heridas

que tanto me hacen sufrir.

 

Si yo pudiera tener

una casa con jardín

sembraría con mis manos

el mejor rosal del mundo

y al amanecer el día

la mejor rosa que hubiera

para ti la cortaría.

 

Para ti mi amor, para ti.



 

ECO.84 CUADRO SEMANAL DE ACTIVIDADES DE LA ASOCIACIÓN TORRE DE SANTA ELENA

CUADRO SEMANAL DE ACTIVIDADES DE LA ASOCIACIÓN TORRE DE SANTA ELENA