¡Pobres cubanos!, por A.F.García
Es lo que ha dicho el papa Francisco, convaleciente, desde el balcón, no
hace muchos días. Yo lo repito de corazón: “¡pobres cubanos!”.
Cuba tiene una extensión de unos 110.000 Km y un censo de más de 11
millones de habitantes. A ello añadimos un PIB de 7.470 $.
A finales del siglo XIX era aún uno de los pocos territorios americanos que
seguía bajo dominio de España. Entre el 24 de febrero de 1895 y 21 de abril de
1898 se libra la definitiva y decisiva guerra de su independencia con
intervención directa y decisiva de Estados Unidos.
El Gobierno de España ofreció una autonomía ventajosa que ellos
consideraron ya tardía para sus aspiraciones, querían ya la independencia
total. Detrás estaban los Estados Unidos con evidente interés en esas colonias
de donde quería expulsar a los españoles. En 1902 ocupó la Isla.
El 20 de mayo de 1902 nacería la
República de Cuba, no sin firmar el arrendamiento forzado de Guantánamo el 2 de
julio de 1903.
Lo que más lamentaron los cubanos es que
en el tratado de París se excluyera su participación, siendo la parte más
interesada. Lamentan más aún que se incluyera una cláusula adicional, que
permitía a los Estados Unidos su intervención, si sus intereses lo exigían.
Según un historiador cubano, de esta cláusula adicional han venido hacer uso
anual.
No hace muchos días los dirigentes
cubanos han conmemorado el 60 aniversario de la Revolución. Quienes pudimos
estar en Cuba esperábamos ver alguna novedad. Sin embargo, fue decepcionante
descubrir la retórica de siempre, de espaldas a un pueblo que desea cambios, se
impacienta y clama por ellos…
Yo lo notaba ya en octubre de 2005 en
que estuve allí no menos de una semana, coincidiendo con el huracán Wilma. No
dejaban de advertirnos los pocos cubanos que encontramos en el aeropuerto a esa
hora de las 12 de la noche. Un viejo autocar nos trasladó hasta Varadero, donde
teníamos reserva en el Kawama, que así llamaban a un conjunto de villas de
desigual calidad.
La joven que servía de guía me informó de la situación. Teóricamente era
libre de ir donde quisiera, pero en 4 de las provincias occidentales había
emergencia por el huracán. La evacuación de esa zona absorbía la mayor parte de
los autobuses disponibles.
Lo asumí sin mayor problema. Por la CNN seguía a diario las incidencias del
Wilma y caminando salía del recinto turístico a encontrarme con los cubanos de
a pie. La CNN, desde Houston, emitía programas en español y nos informaba.
Por ese canal supe que habían llegado a evacuar más de 400.000 personas y
lo habían realizado con este orden de preferencia: niños y ancianos,
minusválidos, presos, resto de ciudadanos.
Este criterio de preferencia me hizo pensar más de una vez en nuestros
presos: trabajos forzados como el Valle de los caídos, pantanos, embalses. Oí
decir a mi padre, que en los embalses de Doiras y Grandas de Salime,
construidos en el occidente asturiano con presos, había varios féretros junto
al tajo porque las muertes eran diarias.
Mientras ocurría esto en la Península,
al otro lado del Atlántico los países hispanos, en su gran mayoría, trataban de
suavizar nuestro bloqueo y aliviar nuestra penosa situación, con Argentina a la
cabeza.
Y esos cambios tienen que llegar. Es de
imperiosa necesidad que esos dirigentes abran los oídos y los ojos a la
realidad e inicien una consensuada transición tal como su Delegado en la ONU,
Gustavo Gutiérrez, reclamaba para España cuando ésta estaba sufriendo su
Bloqueo entre 1945 y 1955: “La vida del vigoroso pueblo español no puede
dejarse a la merced de los cambios políticos de las grandes potencias”… ”convenía
dar a ese pueblo la posibilidad de decidir sobre su destino por medio de un
gobierno de coalición nacional, que comprendiese a todos los grupos políticos,
desde los comunistas hasta los falangistas” … “el regreso de los exiliados, el
respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales…”
Esta receta del representante cubano en
las Naciones Unidas es la que ahora recomiendo a ellos y para ellos: Una
apertura democrática con una nueva constitución sometida a referéndum.
La generación que llevó a cabo la
Revolución casi ha desaparecido; pero el pueblo cubano, el que en su inmensa
mayoría no realizó la Revolución, sigue bloqueado, más de medio siglo ¿por qué?
Yo pude ver a aquellos cubanos y cubanas
escribir con una caligrafía perfecta y sin falta de ortografía, algo que
quisiera ver en nuestros adolescentes de secundaria; pero estaban casi
desprovistos de algo tan elemental como papel, lápiz o boli…; un anciano
teniente coronel necesitaba sintrom y no había dónde conseguirlo. A éste
se lo estuve enviando durante casi un año, hasta que..., supongo lo peor. A
aquellos distribuí lo que llevaba. Si llegan a una buena formación básica y
médica ¿por qué no están abastecidos?
Entre 1976 y 1981, hubo una Dictadura
Militar en Argentina, en la destacó Jorge Rafael Videla, que llevó a cabo un
reconocido genocidio, los desaparecidos que denunciaban las madres del 1 de
mayo.
Augusto Pinochet en Chile, entre 1974 y
1990, llevó a cabo otro tanto, los desaparecidos. En ambos casos se llevó a
cabo un genocidio, internacionalmente reconocidos como tales. ¿Qué bloqueo han
recibido de Estados Unidos? ¿qué reacción de los líderes españoles?
No hace muchos días una encuesta daba a
entender que la inmensa mayoría de los españoles son contrarios al bloqueo. El
bloqueo no acaba con la dictadura; la refuerza. Lo que realmente consigue es agravar la
penosa situación del pueblo cubano.
Ahora no están mejor que entonces. Acabo
de ver en las redes sociales que a los cuatro galardonados en Tokio con medalla
de oro se les ha premiado en especie con productos de primera necesidad.
Esos días que estuve allí no pude
dedicarme a recorrer la Isla como me hubiera gustado, pero me comuniqué lo más
que pude con ellos. Me sentía apreciado y querido. Sabían mucho de España y
estaban muy pendientes de lo que aquí ocurría, incluido el futbol. Fui con una
maleta muy llena y la traje muy vacía. Lo hice muy gustoso; eran cosas muy
superfluas para mí y para ellos algo muy necesario.
Ese hablar sinceramente con todos lo
hice especialmente con un profesor universitario de ciencias que me topé en una
de mis salidas. Fue muy claro: “esto tiene que cambiar, debe cambiar, pero no
para volver a la situación anterior a la Revolución. Sería lo peor que podría
ocurrir”.
Tiempo atrás, me informé y escribí en
las páginas de este Boletín que la Cuba anterior a Baptista había alcanzado un
alto nivel de corrupción, venía a considerarse el patio trasero de Las Vegas.
Vengo a decir, convencido, que
ciertamente Cuba no es una democracia, pero tampoco es una dictadura al estilo
de las que ya he citado y otras de este continente que Estados Unidos promovió
y apoyó y que los gobiernos de España miraron para otro lado, donde la vida de
las personas valía muy poco y el número de desaparecidos, por no decir
asesinados, han llegado a ser muchos.
Amigos y compañeros: Si ahora visitáis
Cuba, seguirá estando desabastecido, lo que no quiere decir que paséis hambre;
pero estoy convencido que podréis recorrer la Isla con más seguridad que en
otros países.